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Actitud y estilo en equilibrio







El piercing septum ofrece una gran variedad de joyas para adaptarse a cada estilo. Puedes optar por aros finos y discretos que apenas se notan o por piezas con detalles brillantes y decorativos que llaman la atención.
Además, este piercing puede combinarse fácilmente con un Piercing tipo Nostril, logrando una composición moderna y equilibrada en la nariz. La mezcla de ambos genera un look versátil que se adapta tanto a un estilo minimalista como a uno más atrevido.
El piercing nariz septum es elegido por quienes buscan un estilo con fuerza y carácter. El piercing septum mujer suele lucirse con aros delicados o diseños con piedras que realzan la expresión facial. Por su parte, el piercing septum hombre apuesta más por piezas lisas y metálicas, que aportan un toque moderno y sobrio.
Este tipo de perforación tiene la ventaja de que, en algunos casos, puede ocultarse con una joya invertida, lo que lo hace aún más versátil para distintas ocasiones.
Los septum piercings son la opción ideal para quienes quieren diferenciarse con un accesorio único. Más allá de ser tendencia, este piercing tiene un trasfondo cultural e histórico, usado en distintas comunidades como símbolo de identidad y fuerza.
Hoy en día, los diseños van desde aros sencillos hasta joyas elaboradas con piedras o acabados dorados. Esto lo convierte en un piercing que se adapta a múltiples estilos y que encaja en cualquier colección de piercings faciales.
Para el septum lo más habitual es un aro de 16G (1,2 mm de grosor). El diámetro depende de tu nariz y de cómo quieras que caiga el aro: entre 8 y 10 mm queda ajustado y discreto, y a partir de 10 mm cuelga más y se ve más. Si ya llevas un aro, mide su diámetro interior y elige el mismo.
Los aros clicker son los más cómodos para el septum: se abren y se cierran con un clic, sin bolas ni roscas, y puedes cambiarlos tú mismo cuando la perforación está curada.
Durante las primeras semanas limpia la zona con suero fisiológico una o dos veces al día, no gires la joya y evita tocarla con las manos sin lavar. Es normal que la nariz esté sensible unos días; si el dolor va a más o notas calor o secreción, consulta con tu perforador.
Cuando esté curado, puedes combinarlo con un piercing nostril en la aleta de la nariz.
El dolor es moderado, ya que se realiza en la zona blanda del tabique, pero suele ser rápido y soportable.
Generalmente entre 2 y 4 meses, dependiendo de los cuidados posteriores y del material de la joya.
Los aros de titanio o acero quirúrgico son los más recomendados por comodidad y seguridad.
Sí, es común integrarlo con un nostril para crear una composición llamativa y muy personal.