¡SOLO DURANTE LAS PRÓXIMAS 24 HORAS! Consigue un **20% de DESCUENTO** en tu pedido con el código **ONAIFIRST20**
Versatilidad y estilo en tu oreja












El piercing hélix se ha convertido en tendencia por su versatilidad: puedes llevarlo de manera discreta con un stud pequeño o destacar con un aro llamativo que aporte personalidad a tu look.
El piercing helix oreja, también conocido como helix piercings, es tendencia porque se adapta a todo tipo de gustos y estilos. Su posición en el cartílago permite jugar con diferentes joyas y diseños sin perder comodidad.
Un stud pequeño ofrece un toque elegante y minimalista, mientras que un aro más grande aporta fuerza y protagonismo al conjunto. Gracias a su adaptabilidad, el helix se integra fácilmente con otros piercings como tragus, conch o lóbulos, logrando combinaciones únicas.
El piercing oreja hélix combina a la perfección con otras perforaciones:
– Tragus piercing → situado en la entrada del canal auditivo, ideal con aros hélix.
– Piercing Conch → ubicado en el centro del cartílago, aporta equilibrio a un hélix doble.
– Piercing de Lóbulos → la base clásica, fácil de mezclar con studs hélix.
– Daith piercing→ perfecto para looks originales en la parte interna de la oreja.
– Piercing de Rook → colocado en el pliegue interno del cartílago superior, añade un detalle discreto y elegante al conjunto.
– Piercing de Industrial → con su barra recta que une dos perforaciones, crea un contraste moderno con el estilo curvado del hélix.
El hélix se hace en el borde superior del cartílago de la oreja. Si se coloca en la parte delantera, junto a la cara, se llama forward hélix, y si se hacen dos o tres seguidos, doble o triple hélix. Al ser cartílago, tarda más en curar que el lóbulo.
Para la perforación nueva lo más cómodo es un top de 16G (1,2 mm), que se mueve menos. Cuando esté curado puedes pasar a un aro clicker pequeño, que abraza el borde de la oreja. Y si buscas una composición, combina el hélix con un conch o un piercing de lóbulo.
El dolor es leve a moderado, ya que atraviesa cartílago, pero es rápido y bien tolerado cuando lo realiza un perforador profesional.
La cicatrización suele tardar entre 3 y 9 meses, dependiendo del cuidado diario y de la respuesta de cada persona al piercing.
El titanio y el acero quirúrgico son los más recomendados porque reducen riesgos de infección y aseguran una mejor cicatrización.
Sí, aunque se aconseja evitar dormir sobre el lado perforado para no retrasar la curación ni generar molestias.