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Marca tu estilo con seguridad y personalidad
El Conch Piercing es una de las perforaciones más elegantes y versátiles que puedes lucir en la oreja. Ubicado en la zona interna del cartílago, este piercing destaca por su estética discreta y sofisticada, siendo perfecto para combinar con aros, labrets o diseños minimalistas.
En Onai Piercing trabajamos con materiales hipoalergénicos de primera calidad y aplicamos las técnicas más seguras para que tu experiencia sea cómoda, profesional y con una curación óptima.
El piercing conch se realiza en la parte cóncava de la oreja, conocida como “concha”. Existen dos variantes principales:
Inner Conch → perforación situada en la parte interna, frente al canal auditivo.
Outer Conch → perforación más externa, ideal para aros que rodean el contorno de la oreja.
Ambas opciones ofrecen un look único y moderno, adaptable tanto a estilos discretos como a combinaciones de varios piercings.
El piercing conch se considera de dolor moderado, ya que atraviesa el cartílago central de la oreja, una zona más gruesa que el lóbulo. Sin embargo, la experiencia varía mucho de una persona a otra: algunos lo describen como una presión intensa pero rápida, mientras que otros lo sienten más molesto durante unos segundos.
Lo más importante es acudir a un profesional con experiencia y seguir bien los cuidados posteriores para evitar molestias innecesarias. En la mayoría de los casos, el dolor desaparece en pocos días y la cicatrización completa puede tardar entre 6 y 9 meses, dependiendo de cada cuerpo.
El piercing conch se ha convertido en una de las opciones más buscadas por quienes desean realzar su estilo con una joya original y con personalidad. Al colocarse en el cartílago central de la oreja, logra destacar de forma elegante sin ser demasiado llamativo. Es una perforación ideal tanto para quienes empiezan en el mundo del piercing como para quienes ya tienen otras zonas decoradas y buscan una pieza que complete su ear look.
Una de sus grandes ventajas es su versatilidad: puedes llevarlo con un aro ajustado (huggie), una barra discreta o una joya con detalles brillantes. Gracias a su ubicación, combina fácilmente con otros piercings como el hélix, el lóbulo o el tragus, permitiendo crear composiciones equilibradas y visualmente atractivas. Además, es cómodo para el uso diario si se elige un diseño ergonómico y materiales hipoalergénicos de calidad.
Por último, el conch no solo suma estilo, sino también practicidad. Su mantenimiento es sencillo y, si se siguen los cuidados adecuados, cicatriza sin complicaciones. Es una forma sutil pero poderosa de expresar tu personalidad a través de una pieza que se adapta tanto a looks formales como casuales. Una joya con carácter para quienes buscan un detalle diferente en su oreja.
El piercing conch recibe su nombre por la forma de la zona del cartílago donde se coloca, que recuerda a una concha marina. Se sitúa en la parte interna de la oreja, justo alrededor del canal auditivo, y es una de las áreas más llamativas para colocar una joya debido a su visibilidad y estructura única.
Más allá de su denominación anatómica, muchas personas asocian este tipo de piercing con el equilibrio interior, la fortaleza personal o una forma sutil de expresar estilo sin necesidad de grandes adornos. Su posición central lo convierte en un detalle elegante y con mucha personalidad.
Cuidar correctamente un piercing conch es esencial para asegurar una buena cicatrización y evitar infecciones. A continuación, te explico cómo hacerlo de forma adecuada:
1. Limpieza diaria con solución salina:
Durante las primeras semanas, es recomendable limpiar el conch dos veces al día con suero fisiológico o una solución salina estéril. Empapa una gasa limpia y presiona suavemente alrededor del piercing para eliminar posibles restos de suciedad o costra. Evita usar alcohol, agua oxigenada o productos agresivos, ya que pueden irritar la zona.
2. No lo toques innecesariamente:
Evita manipular el piercing con las manos sucias o girar la joya, ya que esto puede dañar el tejido interno y retrasar la cicatrización. Si necesitas tocarlo, asegúrate de lavarte bien las manos antes. También es importante no dormir sobre el lado perforado para no ejercer presión y evitar el roce con auriculares, sombreros o cascos.
3. Sé paciente con el tiempo de curación:
El conch atraviesa cartílago, por lo que su proceso de cicatrización puede tardar entre 6 y 12 meses. Es fundamental seguir cuidándolo incluso cuando parezca estar bien por fuera. Ante cualquier señal de infección (dolor intenso, enrojecimiento persistente, secreción amarilla o hinchazón), consulta con un profesional del piercing o con tu médico.
Con una rutina de cuidado constante y algo de paciencia, el piercing conch cicatrizará correctamente y podrás disfrutarlo con total seguridad.