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El piercing tragus se coloca en la pequeña protuberancia de cartílago situada frente al canal auditivo. Es una elección cada vez más popular por su discreción, originalidad y el equilibrio que aporta a cualquier conjunto de piercings. En Onai te ofrecemos una cuidada selección de joyas diseñadas específicamente para esta zona, con acabados de calidad y materiales hipoalergénicos que garantizan comodidad y seguridad.
Nuestra colección incluye desde diseños sutiles y minimalistas hasta piezas más llamativas, para que encuentres la joya que mejor encaje con tu estilo. Todos nuestros piercings tragus están fabricados con materiales resistentes y suaves con la piel, ideales incluso para orejas sensibles.
El tragus es una de las zonas más distintivas de la oreja, y en Onai te lo ponemos fácil para encontrar la joya perfecta que lo resalte. Hemos agrupado nuestros diseños pensados para el tragus —con acabados cómodos, seguros y actuales— para que puedas elegir sin complicaciones y combinarlo con otros piercings de forma armónica y con estilo
El dolor al hacerse un piercing en el tragus varía según la sensibilidad de cada persona, pero en general se considera moderado. La perforación atraviesa un cartílago más grueso que el del lóbulo, por lo que puede sentirse una ligera presión o molestia más intensa durante el procedimiento.
El momento más incómodo suele ser el pinchazo inicial y los segundos posteriores, aunque muchos lo describen como una sensación rápida y soportable. Después, puede haber algo de sensibilidad o inflamación leve durante los primeros días, pero con los cuidados adecuados, estas molestias suelen remitir pronto.
La perforación del tragus suele tardar en sanar entre 3 y 6 meses, aunque en algunos casos puede alargarse hasta los 9 meses si hay complicaciones o no se siguen los cuidados adecuados.
Durante las primeras semanas es normal notar algo de hinchazón, enrojecimiento o sensibilidad. Sin embargo, es importante no cambiar la joya inicial ni manipular la zona antes de que la perforación esté completamente cicatrizada.
Cada cuerpo cicatriza a su ritmo, por lo que es recomendable seguir las indicaciones del profesional y mantener una buena rutina de limpieza hasta que desaparezcan todos los signos de curación.
Para deshinchar el tragus tras una perforación, es importante actuar con cuidado y seguir una rutina adecuada de cuidados. Aquí tienes algunas recomendaciones eficaces:
Compresas frías: Aplica una compresa limpia con agua fría (no hielo directo) durante unos minutos, varias veces al día. Esto ayuda a reducir la inflamación sin dañar la piel ni interferir con la cicatrización.
Limpieza con suero fisiológico: Lava la zona 2 veces al día con suero fisiológico o una solución salina estéril. Evita los antisépticos agresivos como alcohol o agua oxigenada, ya que pueden irritar aún más la piel.
No manipular ni dormir sobre esa oreja: Tocar el piercing con las manos sucias o ejercer presión (al dormir o usar auriculares) puede agravar la hinchazón. Intenta dormir del lado opuesto hasta que la zona esté recuperada.
Si la hinchazón no mejora tras unos días o aparece dolor intenso, pus o enrojecimiento excesivo, consulta con un profesional. Podría tratarse de una infección o una reacción que requiera tratamiento específico.
Cuidar correctamente un piercing tragus recién hecho es fundamental para evitar infecciones y favorecer una cicatrización adecuada. Aquí tienes los cuidados esenciales:
Limpia con suero fisiológico 2 veces al día
Utiliza una gasa estéril empapada en suero fisiológico o solución salina para limpiar suavemente la zona, sin girar ni mover la joya. Evita usar alcohol, agua oxigenada o antisépticos fuertes.
Evita tocarlo con las manos sucias
Lávate bien las manos antes de tocar el piercing y, si no es necesario, es mejor no manipularlo. Cuanto menos lo muevas, mejor cicatrizará.
No duermas sobre ese lado ni uses auriculares internos
Durante las primeras semanas, intenta dormir del lado contrario y evita cualquier presión directa sobre el piercing para no retrasar la curación ni causar molestias.
Evita piscinas, playas y productos cosméticos en la zona
Durante al menos el primer mes, no expongas el tragus a agua no estéril ni a cremas, maquillaje o sprays que puedan irritar o contaminar la herida.