Con Onai obtén un 20% en tu primera compra con un pedido mayor a 19€.
Marca tu estilo con seguridad y personalidad
Explora la serenidad y el misterio del piercing con cristal de ópalo lavanda, una joya pensada para quienes buscan un equilibrio entre sutileza y carácter. Su tono malva suave refleja matices únicos que cambian con la luz, aportando un toque etéreo y personal a cualquier tipo de perforación: lóbulo, hélix, tragus o nostril. Cada pieza ha sido seleccionada con cuidado para ofrecer máxima comodidad, durabilidad y un acabado delicado y elegante.
La colección de ópalo lavanda destaca por su magnetismo calmado, con monturas en acero quirúrgico, titanio u oro que se adaptan tanto a perforaciones nuevas como ya cicatrizadas. Este tipo de cristal transmite armonía y sensibilidad, convirtiéndose en una joya ideal para regalar o para quienes desean añadir un detalle diferente, con estilo propio. Añade una chispa de luz violeta a tu joyero con una pieza que no pasa desapercibida.
En Onai creemos que una joya va más allá de lo estético: es una forma de expresar quién eres de forma sutil y genuina. Por eso, cada piercing con cristal de ópalo lavanda ha sido seleccionado con especial cuidado, ya que esta piedra evoca equilibrio, sensibilidad y una conexión serena con lo interior. Su tono malva y su brillo suave aportan una belleza serena y sofisticada, perfecta para quienes valoran la elegancia tranquila y se expresan desde la introspección y la autenticidad.
El ópalo lavanda simboliza principalmente la tranquilidad, la intuición, el equilibrio emocional y la conexión espiritual. Esta variedad de ópalo, con sus matices suaves entre el violeta y el malva, se asocia con una energía calmada y reflexiva, ideal para quienes buscan armonía interior y expresión personal desde lo sutil.
A nivel simbólico, el ópalo lavanda:
Representa la paz mental y el deseo de vivir con serenidad, ayudando a suavizar tensiones emocionales.
Se relaciona con la intuición y la sabiduría interior, favoreciendo la conexión con uno mismo y la toma de decisiones desde la calma.
Evoca la espiritualidad suave, sin estridencias, aportando claridad y apertura emocional.
Es una piedra vinculada al mundo de los sueños, lo creativo y lo introspectivo, ideal para personas sensibles y contemplativas.
En joyería, el ópalo lavanda transmite una belleza discreta y sofisticada, perfecta para quienes desean llevar una joya con significado que refleje su mundo interior y su forma de estar en equilibrio
Es fundamental reconocer a tiempo los signos de una posible infección en un piercing para evitar complicaciones mayores. Durante los primeros días tras la perforación, es normal experimentar cierta rojez, sensibilidad o una inflamación leve. Sin embargo, si estas molestias se agravan o aparecen síntomas más intensos, es importante prestar atención.
Algunas señales que pueden indicar una infección son:
Dolor persistente o que se va intensificando con el paso de los días.
Enrojecimiento que no remite y se extiende más allá del área perforada.
Inflamación notable o endurecimiento inusual de la zona.
Presencia de secreción amarillenta, verdosa o con mal olor, diferente al líquido claro típico del proceso de curación.
Sensación de calor localizada en la zona del piercing.
Fiebre o malestar general, lo que puede indicar que la infección se ha complicado.
Si se presenta alguno de estos síntomas, lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud lo antes posible.