Para limpiar un piercing con piedra de abalone, lo ideal es hacerlo con especial delicadeza, ya que se trata de un material de origen marino más sensible que otras piedras semipreciosas. Utiliza agua tibia y un jabón neutro, aplicándolo con un paño suave o una gasa. Evita completamente los productos abrasivos, el alcohol o el vinagre, ya que podrían dañar el brillo natural e iridiscente del abalone. Aclara con cuidado y seca bien la pieza con un paño limpio y sin pelusa antes de volver a utilizarla.
Si además deseas hacer una limpieza energética, lo más recomendable es optar por métodos suaves como dejar la joya junto a cristales limpiadores (como selenita o cuarzo blanco) o exponerla unos minutos a la luz de la luna. Evita completamente la sal, el sol directo o el agua durante periodos prolongados, ya que pueden alterar el color y la textura del abalone. Así conservarás su belleza natural y su simbolismo en perfectas condiciones.