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El azul zafiro es una piedra que transmite profundidad, sabiduría y serenidad. Su color intenso, asociado tradicionalmente a la verdad y la claridad mental, convierte cada pieza en un símbolo de elegancia contenida y fortaleza interior. Utilizada desde la antigüedad por su vínculo con la realeza y la espiritualidad, esta piedra invita a mirar hacia dentro con calma, enfoque y confianza.
En nuestros piercings, el azul zafiro se presenta en diseños hipoalergénicos, cómodos y con acabados de alta calidad, pensados para quienes buscan una joya que combine belleza atemporal con significado personal. Su tono vibrante aporta un punto de luz sobrio pero con carácter, ideal para acompañar a quienes expresan su identidad con equilibrio, determinación y sensibilidad
Creemos que las joyas no solo adornan, también comunican quién eres. Por eso, en Onai hemos seleccionado con mimo cada piercing de azul zafiro, una piedra que simboliza la sabiduría, la serenidad y la claridad interior. Su tono profundo y elegante transmite calma y determinación, ideal para quienes buscan equilibrio entre lo emocional y lo racional.
Nuestros diseños están pensados para resaltar la intensidad natural del zafiro azul, integrándola en piezas hipoalergénicas, cómodas y con acabados de alta calidad. Joyas que acompañan con sobriedad y carácter, reflejando una identidad serena, consciente y llena de propósito.
Llevar azul zafiro es símbolo de sabiduría, serenidad y claridad mental. Esta piedra preciosa, tradicionalmente asociada a la realeza, la espiritualidad y la verdad, ha sido valorada durante siglos por su capacidad para calmar la mente, inspirar confianza y favorecer la introspección. Su característico tono azul profundo conecta con lo más elevado de la mente y el espíritu, siendo ideal para quienes buscan equilibrio y visión clara en su camino personal.
Para limpiar un piercing de azul zafiro, es fundamental hacerlo con cuidado para preservar tanto la piedra como el metal. Utiliza agua tibia y un jabón neutro, aplicándolo con una gasa o paño suave. Limpia la zona metálica con movimientos delicados y evita productos abrasivos o químicos agresivos, ya que podrían dañar el brillo natural del zafiro. Aclara bien con agua limpia y seca con un paño sin pelusas antes de volver a colocarlo.
Si además deseas hacer una limpieza energética, puedes dejar el piercing junto a cristales purificadores como la selenita o el cuarzo blanco, o exponerlo durante unos minutos a la luz de la luna. No se recomienda dejarlo al sol directo durante mucho tiempo ni sumergirlo en sal, ya que, aunque el zafiro es una piedra dura, el metal de la joya podría verse afectado. Así conservarás su belleza física y su energía asociada a la claridad, la protección y la serenidad.