Con Onai obtén un 20% en tu primera compra con un pedido mayor a 19€.
Marca tu estilo con seguridad y personalidad
Nuestra colección de aros clicker en titanio con cristales une lo mejor de dos mundos: la seguridad y resistencia del titanio con el brillo elegante de los cristales incrustados. Cada pieza está diseñada para aportar un toque luminoso sin perder la discreción, perfecta para quienes desean destacar sin excesos.
Fabricados en titanio de alta calidad, estos aros son ligeros, hipoalergénicos y aptos para pieles sensibles, ideales tanto para perforaciones nuevas como ya cicatrizadas. El sistema de cierre clicker permite colocarlos con facilidad y garantiza un ajuste cómodo y seguro.
En Onai creemos que un aro con cristales no es solo un detalle decorativo, sino una forma sutil y brillante de expresar quién eres. Por eso, cada uno de nuestros aros clicker en titanio con cristales está diseñado con precisión, seleccionando materiales seguros y duraderos, y formas que reflejan tu estilo con naturalidad y autenticidad. Desde los diseños más delicados hasta los más llamativos, cada pieza está pensada para quienes buscan añadir luz, elegancia y personalidad propia a su forma de llevar joyas.
Los clickers para piercing son aros diseñados con un sistema de cierre cómodo y seguro que se abre y se cierra mediante una pequeña bisagra. Al cerrarse, hacen un «clic» característico que garantiza que la joya queda bien sujeta. Este mecanismo facilita su colocación sin necesidad de roscas ni bolas, lo que los convierte en una opción práctica tanto para uso profesional como personal, especialmente en zonas como el septum, hélix, tragus o daith.
Además de su funcionalidad, los clickers destacan por su diseño limpio y estético, ya que no tienen uniones visibles. Están disponibles en una amplia variedad de estilos y materiales, desde modelos minimalistas en titanio o acero quirúrgico hasta versiones más decorativas con cristales o formas geométricas. Su facilidad de uso, resistencia y versatilidad los convierten en una de las opciones favoritas para quienes buscan comodidad sin renunciar al estilo
En los primeros días tras colocarte un piercing, es habitual notar cierta incomodidad, algo de enrojecimiento o una leve inflamación en la zona. Estas reacciones son normales durante el proceso inicial de cicatrización. Sin embargo, si las molestias se intensifican o aparecen signos más evidentes, conviene estar atento.
Algunos indicios que podrían alertar de una posible infección son:
– Dolor que persiste o empeora con el paso del tiempo.
– Enrojecimiento que no disminuye y se extiende más allá del área perforada.
– Hinchazón excesiva o zona endurecida al tacto.
– Supuración de líquido amarillento o verdoso, con mal olor, distinto del fluido transparente típico en la curación.
– Sensación de calor en torno al piercing.
– Fiebre o malestar general, especialmente si se acompaña de alguno de los síntomas anteriores.
Ante cualquiera de estas señales, es importante acudir a un profesional para una evaluación adecuada