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Marca tu estilo con seguridad y personalidad
Los piercings colgantes y con cadenas aportan movimiento, originalidad y un toque distintivo a cualquier estilo. En Onai, seleccionamos diseños que realzan la silueta de cada perforación con delicadeza, permitiendo que cada pieza hable por sí sola. Ya sea con colgantes minimalistas o con cadenas que conectan distintos puntos, nuestras joyas están pensadas para destacar con elegancia sin renunciar a la comodidad.
Cada modelo está elaborado con materiales de alta calidad como titanio, acero quirúrgico u oro, lo que los hace ideales tanto para pieles sensibles como para perforaciones ya cicatrizadas. Si buscas una joya que combine estilo, movimiento y personalidad, esta colección está diseñada para ti.
En Onai creemos que un piercing colgante o con cadena es mucho más que un accesorio: es una forma de reflejar tu esencia con movimiento y estilo. Por eso cuidamos cada detalle en el diseño de estas piezas, seleccionando materiales de alta calidad y formas que aportan dinamismo, delicadeza y autenticidad.
Básicos
Piezas esenciales de diseño limpio y funcional, pensadas para el uso diario o como primera joya tras la curación inicial.
Colgantes y Cadenas
Joyas con movimiento que aportan detalle y elegancia, ideales para quienes buscan destacar con un toque sofisticado.
Aros Clickers
Aros prácticos con cierre fácil y firme, disponibles en distintos formatos. Perfectos para lóbulos, hélix o septum.
Tops
Elementos decorativos intercambiables para personalizar tu piercing según la ocasión o tu estilo personal.
Nostril
Piercings para la nariz que van desde diseños minimalistas hasta modelos con pequeños brillos para un toque extra.
Barras Curvas
Con una forma adaptada a zonas como ceja, rook o ombligo, ofrecen un ajuste cómodo y estético al contorno del cuerpo.
Navel
Joyas pensadas específicamente para el ombligo, con acabados suaves y estilos que realzan esta zona con delicadeza.
Nipples
Diseños cuidados para el piercing en pezón, que combinan comodidad, sujeción segura y una estética cuidada.
En los primeros días después de realizarte un piercing, es habitual notar algo de sensibilidad, un ligero enrojecimiento o una inflamación leve. No obstante, si estas molestias empeoran o aparecen signos más intensos, es fundamental estar alerta y actuar con precaución.
Algunas señales que podrían indicar una infección son:
Dolor continuo que no disminuye o que se intensifica con el paso del tiempo.
Enrojecimiento que se mantiene e incluso se propaga más allá del punto de perforación.
Inflamación considerable o aparición de una zona endurecida.
Secreción de color amarillento o verdoso, o con mal olor, distinta al fluido claro típico del proceso de cicatrización.
Sensación de calor en el área que rodea el piercing.
Fiebre o sensación general de malestar, especialmente si se acompaña de los síntomas anteriores.